Barbacoas de gas Freestyle 2026, la gama de Napoleon que te lo pone fácil desde el minuto uno y te deja jugar a chef cuando te apetece, 365 o 425, hornillo lateral o SIZZLE ZONE™ y a cocinar.
¿Qué tamaño elegir, 365 o 425?
Si buscas una barbacoa de gas que sea rápida entre semana y potente cuando montas plan de domingo, estas barbacoas de gas Freestyle 2026 te lo dejan claro, eliges formato según espacio y comensales.
Luego decides el extra que te cambia la vida, hornillo lateral para cocinar como en fogones o SIZZLE ZONE™ para rematar con sellado de steakhouse.
Barbacoas de gas Freestyle 2026, la gama de Napoleon que te lo pone fácil desde el minuto uno y te deja jugar a chef cuando te apetece, 365 o 425, hornillo lateral o SIZZLE ZONE™ y a cocinar.
Es la típica gama que empieza siendo tu plan rápido de martes y acaba convirtiéndose en tu cocina exterior oficial: eliges 365 o 425 según espacio y hambre acumulada, decides si prefieres hornillo lateral para cocinar como en fogones o la SIZZLE ZONE™ infrarroja para rematar como en steakhouse, y si te va el rollo elegante, el acabado Phantom le pone el traje negro a la fiesta. La idea es simple, Freestyle no te obliga a cocinar de una sola manera, te deja escoger el estilo… y cambiarlo cuando te apetezca.
¿Qué ventajas ofrecen las barbacoas de gas Freestyle 2026?
Si no tienes claro cuáles son los beneficios que ofrece comprar este tipo de barbacoas, te las contamos:
1. Sensación de “equipo serio” desde que levantas la tapa
Hay barbacoas que se sienten como un juguete grande y barbacoas que se sienten como una herramienta. Freestyle cae en la segunda categoría, y eso se nota en una cosa que se entiende sin leer fichas técnicas, cocinas más tranquilo. ¿Por qué? Porque cuando una barbacoa es estable y reparte bien el calor, tú no estás persiguiendo el fuego con la comida como si fuera un videojuego. Estás cocinando y punto. Metes la carne, ajustas, cierras la tapa y la máquina hace su parte.
Y esto es especialmente importante cuando pasas del “directo rápido” al “modo tapa cerrada”. Ahí es donde muchas barbacoas pierden el hilo: suben y bajan de temperatura, te obligan a abrir cada dos minutos, te cambian el resultado sin avisar. Freestyle, en cambio, está pensada para que la experiencia sea más predecible. Tú mandas, la barbacoa responde. Y esa sensación engancha, porque cocinar así no solo sabe mejor, sino también es más divertido.
2. Potencia con propósito, no para presumir
Aquí la potencia no está para poner números grandes en una ficha, está para que puedas hacer tres cosas que de verdad importan, precalentar rápido, mantener estabilidad y rematar con alegría. En el mundo real, esto se traduce en que llegas, enciendes, precalientas y en pocos minutos ya estás cocinando en serio. Nada de “espera… espera… ahora sí… ay, se ha enfriado”.
Con la 365 el enfoque es agilidad, ocupa menos, se domina rápido, es perfecta si cocinas a menudo y no quieres montar una operación logística cada vez que te apetece cenar fuera. Con la 425 ganas “margen”, más superficie para trabajar, más espacio para cocinar por zonas, y más facilidad para hacer varias cosas a la vez sin estar moviendo alimentos como si fueran fichas. Ese salto de superficie es el típico “no sabía que lo necesitaba hasta que lo tuve”.
Y luego está la versión PRO con infrarrojo, que juega otra liga en el final del plato. Porque cocinar bien no es solo el proceso, es el último minuto, ese momento en el que el exterior se dora, se carameliza y el plato pasa de “rico” a “madre mía”. Ahí es donde la potencia bien colocada vale oro.
3. El truco que lo cambia todo, tapa cerrada y modo horno exterior
Si tu objetivo es “cocina estilo horno”, Freestyle te lo pone fácil porque la tapa aquí no es decoración, es el corazón del sistema. Con tapa cerrada, la barbacoa se convierte en un horno exterior. Y eso abre un mundo que mucha gente no aprovecha, asados que quedan uniformes, piezas grandes que se hacen sin quemarse por fuera, bandejas de verduras con punto perfecto, panes que se tuestan sin drama, gratinados, pescados enteros, incluso recetas que en casa harías al horno… pero con ese toque de exterior que sabe a planazo.
La clave está en aprender una sola cosa, cocción indirecta. Es decir, que la comida no tenga llama justo debajo. Dejas un lado encendido y otro lado como zona de cocción, cierras la tapa y te quedas con una cámara de calor estable. ¿Resultado? Menos sustos, menos resecar, menos “se me ha pasado por un lado y por el otro está crudo”. Y además, como no estás abriendo la tapa cada dos minutos, todo se mantiene más constante. Esto, para principiantes, es el atajo a cocinar mejor. Y para expertos, es el terreno perfecto para jugar con técnica sin pelearte con el equipo.
4. Control fácil para empezar, control fino para obsesionarte
Freestyle tiene una virtud muy comercial, no intimida. Puedes ser principiante y sentir que lo tienes bajo control rápido, porque todo está pensado para que el encendido y el ajuste de calor sean claros. Pero si eres de los que se pica con el punto exacto, también te da juego, trabajar por zonas, cocinar por temperaturas, repetir resultados, y hacer que tu barbacoa deje de ser “algo que enciendo” para convertirse en “algo con lo que cocino”.
Aquí es donde entran las recetas con personalidad, el pollo asado con piel crujiente que te sale igual cada vez, el costillar que va lento y jugoso, las verduras en bandeja que quedan como en horno, y el clásico que enamora a cualquiera que lo pruebe, cocinar la carne en indirecto con tapa para clavar el punto interno y luego rematar en fuerte para costra. Esa transición de “cocino” a “cocino bien” es lo que hace que la gente repita y recomiende.
5. Dos caminos laterales, cocina completa o final de steakhouse
En estas barbacoas de gas Freestyle 2026 la gracia está en elegir tu estilo, cocina completa con hornillo lateral o remate steakhouse con SIZZLE ZONE™.
Hornillo lateral, cocina exterior completa
Si eliges hornillo lateral, estás diciendo, “yo quiero cocinar fuera como si estuviera dentro”, porque mientras la parrilla principal asa, hornea o trabaja en indirecto, el hornillo te permite hacer la parte de cocina.
Una salsa en condiciones, una reducción, una guarnición caliente, una sartén con champiñones o una cazuela con patatas, y de repente tu barbacoa deja de ser “una parrilla” y se convierte en una estación completa, sin viajes a la cocina y sin perderte la conversación.
SIZZLE ZONE™, final steakhouse
Si eliges SIZZLE ZONE™, estás diciendo otra cosa, “yo quiero el final que se nota”, porque el infrarrojo es el golpe de efecto, no está para cocinar lento, está para sellar y crear costra con un calor brutal.
Y aquí viene el dato que vende, un quemador infrarrojo puede alcanzar hasta 982 °C, 1800 °F, calor radiante suficiente para caramelizar y dorar casi al instante, lo que se traduce en marcas potentes y sabor más intenso.
Además, a esa temperatura, gran parte de la grasa y restos que caen cerca se vaporizan en el momento, por eso el truco de mantenimiento es tan simple como dejarlo unos minutos a máxima potencia tras una sesión intensa.
6. Phantom, cuando quieres que cocine bien y además se vea brutal
Phantom no es solo “negro”, es actitud. Es la versión que convierte tu terraza en una zona de cocina con presencia. Y sí, esto importa, la gente compra con los ojos, y si además el producto se ve premium, se percibe como “equipo serio”. La barbacoa pasa de ser “una cosa más” a ser la pieza central del exterior.
Y hay otro detalle muy humano, cuando tienes una barbacoa que te encanta ver ahí plantada, la usas más. Y si la usas más, cocinas más. Y si cocinas más, mejoras. Es un círculo vicioso, pero del bueno.
7. Cocina tranquilo, seguridad y mantenimiento sin matar el mood
Aquí sin cortar el rollo, pero con verdad, cocinar bien también es cocinar tranquilo. Lo mínimo que marca la diferencia es simple, revisas conexiones de vez en cuando, precalientas como toca, no dejas que la grasa se acumule hasta crear llamaradas sorpresa y mantienes el equipo limpio lo justo para que rinda. Esto no es postureo, es el motivo por el que una barbacoa sigue funcionando igual de bien con el paso del tiempo. Y cuando tu equipo rinde, tú disfrutas más.
Además, hay una frase que funciona muy bien en venta porque es 100% real, menos llamaradas, más sabor. Porque cuando no hay incendios de grasa ni picos de fuego, la comida se cocina más uniforme, se controla mejor y el resultado es más fino.
Tabla comparativa Freestyle, elige tu configuración en 30 segundos
Modelo
Quemadores principales
Potencia, principales
Quemador lateral, tipo, potencia y temperatura máxima
Potencia total
Superficies de cocción, largo × ancho
Parrillas
Baldas laterales plegables
Dimensiones del artículo, tapa cerrada, alto × ancho × profundo
Freestyle 365 D
3
12 kW
—
12 kW
Parrilla principal 51 × 45 cm
Parrilla de calentamiento 52,5 × 15,5 cm
Lateral —
Parillas principales hierro fundido esmaltado WAVE™, calentamiento esmaltado
✅ 2, sin lateral
116 × 124 × 64 cm
Freestyle 365 DSB
3
12 kW
🍳 Hornillo lateral, 3 kW
15 kW, 12 + 3
Parrilla principal 51 × 45 cm
Parrilla de calentamiento 52,5 × 15,5 cm
Lateral hornillo 20 × 20 cm
Parillas principales hierro fundido esmaltado WAVE™, calentamiento esmaltado
✅ 1, el lado sin quemador
116 × 124 × 64 cm
Freestyle 425 D
4
13,6 kW
—
13,6 kW
Parrilla principal 60 × 45 cm
Parrilla de calentamiento 59 × 15,4 cm
Lateral —
Parillas principales hierro fundido esmaltado WAVE™, calentamiento esmaltado
✅ 2, sin lateral
116 × 132 × 63,5 cm
Freestyle PRO 365 DSIB
3
12 kW
🔥🥩 SIZZLE ZONE™ infrarroja hasta 982 ºC
15 kW, 12 + 3
Parrilla principal 51 × 45 cm
Parrilla de calentamiento 52,5 × 15,5 cm
SIZZLE ZONE™ 23 × 26 cm
Parillas principales hierro fundido esmaltado WAVE™, rejilla SIZZLE ZONE™ en acero inoxidable, calentamiento esmaltado
✅ 1, el lado sin quemador
116 × 124 × 64 cm
Freestyle PRO 425 DSIB
4
13,6 kW
🔥🥩 SIZZLE ZONE™ infrarroja hasta 982 °C
16,6 kW, 13,6 + 3
Parrilla principal 60 × 45 cm
Parrilla de calentamiento 59 × 15,4 cm
Parillas principales hierro fundido esmaltado WAVE™, rejilla SIZZLE ZONE™ en acero inoxidable, calentamiento esmaltado
✅ 1, plegable solo el lado sin SIZZLE ZONE™
116 × 132 × 63,5 cm
Freestyle PRO 425 DSIB Phantom
4
13,6 kW
🔥🥩 SIZZLE ZONE™ hasta 982 ºC
16,6 kW, 13,6 + 3
Parrilla principal 60 × 45 cm
Parrilla de calentamiento 59 × 15,4 cm
Para que tu Freestyle, PRO o Phantom rinda como el primer día y cocines con total tranquilidad, estos puntos reúnen lo esencial de uso y mantenimiento. La idea es simple: revisar conexiones, calentar bien, cocinar con tapa cuando busques efecto “horno”, y limpiar lo justo para evitar llamaradas y alargar la vida de parrillas y quemadores. Abre solo lo que necesites y sigue los pasos.
Prueba de fugas antes de cocinar
Es tu “seguro anti-sustos”. En barbacoas de gas, una microfuga puede arruinar el día. Este chequeo rápido te confirma que todo está bien conectado.
No fumes y aleja cualquier fuente de ignición. Así evitas que una posible fuga encuentre una chispa.
Deja todos los mandos en OFF y abre el gas. Partimos de un estado controlado.
Aplica mezcla 50/50 de agua y jabón en uniones, regulador, manguera y conexiones. Las burbujas son el “detector” más simple y eficaz.
Si aparecen burbujas, hay fuga. Aprieta y repite la prueba; si persiste, cierra el gas, desconecta y revisa con un profesional.
Primer uso y precalentado
El primer encendido “cura” residuos de fábrica y deja la barbacoa lista para cocinar limpio. El precalentado, en cambio, estabiliza temperatura y mejora el sellado.
Primer uso, haz una “quema inicial” con los quemadores principales al máximo durante 30 minutos. Es normal que huela al principio.
Para cocinar, precalienta con la tapa cerrada unos 10 minutos. Así las parrillas alcanzan temperatura y la comida no se pega.
Modo horno con tapa y cocción indirecta
Este es el truco para asados jugosos y cocciones largas. Cocinas “con aire caliente” dentro, no con llama directa debajo, y todo queda más uniforme.
Enciende uno o más quemadores y deja una zona sin llama directa. Creas una zona “horno” y una zona “fuego”.
Coloca la comida en la zona sin llama, cierra la tapa y controla con termómetro. Menos abrir la tapa, más estabilidad.
Para piezas largas, usa indirecto como método base. Evitas quemar exterior y consigues interior perfecto.
Si tu modelo tiene hornillo lateral
Piénsalo como un fogón de cocina al aire libre. Es ideal para salsas y guarniciones mientras la parrilla principal trabaja, sin ir y venir a casa.
Úsalo con ollas o sartenes, con diámetro máximo recomendado de 25 cm. Así el calor se concentra y la llama trabaja eficiente.
No cocines alimentos directamente sobre la llama del hornillo. Está pensado para recipiente, no para “asar encima”.
No cierres la tapa del lateral mientras esté caliente y evita freír con aceite. Menos humo, menos riesgo, más control.
Si tu modelo tiene SIZZLE ZONE® infrarroja
La infrarroja es el “turbo” del sellado. Da un calor muy intenso y rápido, perfecto para costra y caramelización, pero hay que tratarla con cariño.
Evita cambios bruscos de temperatura. No eches agua y no dejes que lluvia o aspersores toquen la cerámica caliente.
Si se moja antes de usarla, deja secar. La humedad puede generar vapor y dañar la cerámica.
Úsala como finalizador. Primero cocción indirecta para el punto interior, luego golpe corto en SIZZLE para la costra.
Limpieza y cuidados que alargan la vida
La limpieza aquí no es solo estética. Es rendimiento, sabor y seguridad. Menos grasa acumulada significa menos llamaradas y más calor uniforme.
Limpia grasa y placas de sellado con regularidad. Es la forma más directa de prevenir incendios de grasa.
No uses hidrolavadora y evita agua fría sobre parrilla caliente. Los choques térmicos castigan materiales y acabados.
Si tienes superficies inox y vives en zona “dura” como costa o humedad alta, limpia cada 3–4 semanas con agua tibia y jabón.
Curado de rejillas de hierro fundido
El curado crea una capa protectora. Ganas antiadherencia, mejoras la resistencia al óxido y haces que la limpieza sea mucho más fácil.
Lava, seca completamente y aplica una capa fina de aceite con alto punto de humo. Lo fino manda, lo excesivo se vuelve pegajoso.
Calienta entre 176 y 204 °C durante 30–60 minutos. El calor “fija” la película protectora.
Repite cada 3–4 usos. Es mantenimiento preventivo, como afilar un cuchillo antes de que corte mal.
Mini recordatorio de seguridad para el día a día
Este bloque es el “check mental” antes de encender. Son segundos que evitan problemas y te dejan cocinar con tranquilidad.
Uso solo en exterior y con ventilación natural.
Enciende siempre con la tapa abierta y, si no enciende rápido, apaga y espera antes de reintentar.
Mantén la zona alrededor despejada de objetos combustibles y trapos.
Para que tu Freestyle, PRO o Phantom rinda como el primer día y cocines con total tranquilidad, estos puntos reúnen lo esencial de uso y mantenimiento. La idea es simple: revisar conexiones, calentar bien, cocinar con tapa cuando busques efecto “horno”, y limpiar lo justo para evitar llamaradas y alargar la vida de parrillas y quemadores. Abre solo lo que necesites y sigue los pasos. 🧪 Prueba de fugas antes de cocinar Es tu “seguro anti-sustos”. En barbacoas de gas, una microfuga puede arruinar el día. Este chequeo rápido te confirma que todo está bien conectado.
No fumes y aleja cualquier fuente de ignición. Así evitas que una posible fuga encuentre una chispa.
Deja todos los mandos en OFF y abre el gas. Partimos de un estado controlado.
Aplica mezcla 50/50 de agua y jabón en uniones, regulador, manguera y conexiones. Las burbujas son el “detector” más simple y eficaz.
Si aparecen burbujas, hay fuga. Aprieta y repite la prueba; si persiste, cierra el gas, desconecta y revisa con un profesional.
🔥 Primer uso y precalentado El primer encendido “cura” residuos de fábrica y deja la barbacoa lista para cocinar limpio. El precalentado, en cambio, estabiliza temperatura y mejora el sellado.
Primer uso, haz una “quema inicial” con los quemadores principales al máximo durante 30 minutos. Es normal que huela al principio.
Para cocinar, precalienta con la tapa cerrada unos 10 minutos. Así las parrillas alcanzan temperatura y la comida no se pega.
🍗 Modo horno con tapa y cocción indirecta Este es el truco para asados jugosos y cocciones largas. Cocinas “con aire caliente” dentro, no con llama directa debajo, y todo queda más uniforme.
Enciende uno o más quemadores y deja una zona sin llama directa. Creas una zona “horno” y una zona “fuego”.
Coloca la comida en la zona sin llama, cierra la tapa y controla con termómetro. Menos abrir la tapa, más estabilidad.
Para piezas largas, usa indirecto como método base. Evitas quemar exterior y consigues interior perfecto.
🍲 Si tu modelo tiene hornillo lateral Piénsalo como un fogón de cocina al aire libre. Es ideal para salsas y guarniciones mientras la parrilla principal trabaja, sin ir y venir a casa.
Úsalo con ollas o sartenes, con diámetro máximo recomendado de 25 cm. Así el calor se concentra y la llama trabaja eficiente.
No cocines alimentos directamente sobre la llama del hornillo. Está pensado para recipiente, no para “asar encima”.
No cierres la tapa del lateral mientras esté caliente y evita freír con aceite. Menos humo, menos riesgo, más control.
🥩 Si tu modelo tiene SIZZLE ZONE® infrarroja La infrarroja es el “turbo” del sellado. Da un calor muy intenso y rápido, perfecto para costra y caramelización, pero hay que tratarla con cariño.
Evita cambios bruscos de temperatura. No eches agua y no dejes que lluvia o aspersores toquen la cerámica caliente.
Si se moja antes de usarla, deja secar. La humedad puede generar vapor y dañar la cerámica.
Úsala como finalizador. Primero cocción indirecta para el punto interior, luego golpe corto en SIZZLE para la costra.
🧼 Limpieza y cuidados que alargan la vida La limpieza aquí no es solo estética. Es rendimiento, sabor y seguridad. Menos grasa acumulada significa menos llamaradas y más calor uniforme.
Limpia grasa y placas de sellado con regularidad. Es la forma más directa de prevenir incendios de grasa.
No uses hidrolavadora y evita agua fría sobre parrilla caliente. Los choques térmicos castigan materiales y acabados.
Si tienes superficies inox y vives en zona “dura” como costa o humedad alta, limpia cada 3–4 semanas con agua tibia y jabón.
🧴 Curado de rejillas de hierro fundido El curado crea una capa protectora. Ganas antiadherencia, mejoras la resistencia al óxido y haces que la limpieza sea mucho más fácil.
Lava, seca completamente y aplica una capa fina de aceite con alto punto de humo. Lo fino manda, lo excesivo se vuelve pegajoso.
Calienta entre 176 y 204 °C durante 30–60 minutos. El calor “fija” la película protectora.
Repite cada 3–4 usos. Es mantenimiento preventivo, como afilar un cuchillo antes de que corte mal.
🛡️ Mini recordatorio de seguridad para el día a día Este bloque es el “check mental” antes de encender. Son segundos que evitan problemas y te dejan cocinar con tranquilidad.
Uso solo en exterior y con ventilación natural.
Enciende siempre con la tapa abierta y, si no enciende rápido, apaga y espera antes de reintentar.
Mantén la zona alrededor despejada de objetos combustibles y trapos.
Para que tu Freestyle, PRO o Phantom rinda como el primer día y cocines con total tranquilidad, estos puntos reúnen lo esencial de uso y mantenimiento. La idea es simple: revisar conexiones, calentar bien, cocinar con tapa cuando busques efecto “horno”, y limpiar lo justo para evitar llamaradas y alargar la vida de parrillas y quemadores. Abre solo lo que necesites y sigue los pasos. 🧪 Prueba de fugas antes de cocinar Es tu “seguro anti-sustos”. En barbacoas de gas, una microfuga puede arruinar el día. Este chequeo rápido te confirma que todo está bien conectado.
No fumes y aleja cualquier fuente de ignición. Así evitas que una posible fuga encuentre una chispa.
Deja todos los mandos en OFF y abre el gas. Partimos de un estado controlado.
Aplica mezcla 50/50 de agua y jabón en uniones, regulador, manguera y conexiones. Las burbujas son el “detector” más simple y eficaz.
Si aparecen burbujas, hay fuga. Aprieta y repite la prueba; si persiste, cierra el gas, desconecta y revisa con un profesional.
🔥 Primer uso y precalentado El primer encendido “cura” residuos de fábrica y deja la barbacoa lista para cocinar limpio. El precalentado, en cambio, estabiliza temperatura y mejora el sellado.
Primer uso, haz una “quema inicial” con los quemadores principales al máximo durante 30 minutos. Es normal que huela al principio.
Para cocinar, precalienta con la tapa cerrada unos 10 minutos. Así las parrillas alcanzan temperatura y la comida no se pega.
🍗 Modo horno con tapa y cocción indirecta Este es el truco para asados jugosos y cocciones largas. Cocinas “con aire caliente” dentro, no con llama directa debajo, y todo queda más uniforme.
Enciende uno o más quemadores y deja una zona sin llama directa. Creas una zona “horno” y una zona “fuego”.
Coloca la comida en la zona sin llama, cierra la tapa y controla con termómetro. Menos abrir la tapa, más estabilidad.
Para piezas largas, usa indirecto como método base. Evitas quemar exterior y consigues interior perfecto.
🍲 Si tu modelo tiene hornillo lateral Piénsalo como un fogón de cocina al aire libre. Es ideal para salsas y guarniciones mientras la parrilla principal trabaja, sin ir y venir a casa.
Úsalo con ollas o sartenes, con diámetro máximo recomendado de 25 cm. Así el calor se concentra y la llama trabaja eficiente.
No cocines alimentos directamente sobre la llama del hornillo. Está pensado para recipiente, no para “asar encima”.
No cierres la tapa del lateral mientras esté caliente y evita freír con aceite. Menos humo, menos riesgo, más control.
🥩 Si tu modelo tiene SIZZLE ZONE® infrarroja La infrarroja es el “turbo” del sellado. Da un calor muy intenso y rápido, perfecto para costra y caramelización, pero hay que tratarla con cariño.
Evita cambios bruscos de temperatura. No eches agua y no dejes que lluvia o aspersores toquen la cerámica caliente.
Si se moja antes de usarla, deja secar. La humedad puede generar vapor y dañar la cerámica.
Úsala como finalizador. Primero cocción indirecta para el punto interior, luego golpe corto en SIZZLE para la costra.
🧼 Limpieza y cuidados que alargan la vida La limpieza aquí no es solo estética. Es rendimiento, sabor y seguridad. Menos grasa acumulada significa menos llamaradas y más calor uniforme.
Limpia grasa y placas de sellado con regularidad. Es la forma más directa de prevenir incendios de grasa.
No uses hidrolavadora y evita agua fría sobre parrilla caliente. Los choques térmicos castigan materiales y acabados.
Si tienes superficies inox y vives en zona “dura” como costa o humedad alta, limpia cada 3–4 semanas con agua tibia y jabón.
🧴 Curado de rejillas de hierro fundido El curado crea una capa protectora. Ganas antiadherencia, mejoras la resistencia al óxido y haces que la limpieza sea mucho más fácil.
Lava, seca completamente y aplica una capa fina de aceite con alto punto de humo. Lo fino manda, lo excesivo se vuelve pegajoso.
Calienta entre 176 y 204 °C durante 30–60 minutos. El calor “fija” la película protectora.
Repite cada 3–4 usos. Es mantenimiento preventivo, como afilar un cuchillo antes de que corte mal.
🛡️ Mini recordatorio de seguridad para el día a día Este bloque es el “check mental” antes de encender. Son segundos que evitan problemas y te dejan cocinar con tranquilidad.
Uso solo en exterior y con ventilación natural.
Enciende siempre con la tapa abierta y, si no enciende rápido, apaga y espera antes de reintentar.
Mantén la zona alrededor despejada de objetos combustibles y trapos.
Para que tu Freestyle, PRO o Phantom rinda como el primer día y cocines con total tranquilidad, estos puntos reúnen lo esencial de uso y mantenimiento. La idea es simple: revisar conexiones, calentar bien, cocinar con tapa cuando busques efecto “horno”, y limpiar lo justo para evitar llamaradas y alargar la vida de parrillas y quemadores. Abre solo lo que necesites y sigue los pasos. 🧪 Prueba de fugas antes de cocinar Es tu “seguro anti-sustos”. En barbacoas de gas, una microfuga puede arruinar el día. Este chequeo rápido te confirma que todo está bien conectado.
No fumes y aleja cualquier fuente de ignición. Así evitas que una posible fuga encuentre una chispa.
Deja todos los mandos en OFF y abre el gas. Partimos de un estado controlado.
Aplica mezcla 50/50 de agua y jabón en uniones, regulador, manguera y conexiones. Las burbujas son el “detector” más simple y eficaz.
Si aparecen burbujas, hay fuga. Aprieta y repite la prueba; si persiste, cierra el gas, desconecta y revisa con un profesional.
🔥 Primer uso y precalentado El primer encendido “cura” residuos de fábrica y deja la barbacoa lista para cocinar limpio. El precalentado, en cambio, estabiliza temperatura y mejora el sellado.
Primer uso, haz una “quema inicial” con los quemadores principales al máximo durante 30 minutos. Es normal que huela al principio.
Para cocinar, precalienta con la tapa cerrada unos 10 minutos. Así las parrillas alcanzan temperatura y la comida no se pega.
🍗 Modo horno con tapa y cocción indirecta Este es el truco para asados jugosos y cocciones largas. Cocinas “con aire caliente” dentro, no con llama directa debajo, y todo queda más uniforme.
Enciende uno o más quemadores y deja una zona sin llama directa. Creas una zona “horno” y una zona “fuego”.
Coloca la comida en la zona sin llama, cierra la tapa y controla con termómetro. Menos abrir la tapa, más estabilidad.
Para piezas largas, usa indirecto como método base. Evitas quemar exterior y consigues interior perfecto.
🍲 Si tu modelo tiene hornillo lateral Piénsalo como un fogón de cocina al aire libre. Es ideal para salsas y guarniciones mientras la parrilla principal trabaja, sin ir y venir a casa.
Úsalo con ollas o sartenes, con diámetro máximo recomendado de 25 cm. Así el calor se concentra y la llama trabaja eficiente.
No cocines alimentos directamente sobre la llama del hornillo. Está pensado para recipiente, no para “asar encima”.
No cierres la tapa del lateral mientras esté caliente y evita freír con aceite. Menos humo, menos riesgo, más control.
🥩 Si tu modelo tiene SIZZLE ZONE® infrarroja La infrarroja es el “turbo” del sellado. Da un calor muy intenso y rápido, perfecto para costra y caramelización, pero hay que tratarla con cariño.
Evita cambios bruscos de temperatura. No eches agua y no dejes que lluvia o aspersores toquen la cerámica caliente.
Si se moja antes de usarla, deja secar. La humedad puede generar vapor y dañar la cerámica.
Úsala como finalizador. Primero cocción indirecta para el punto interior, luego golpe corto en SIZZLE para la costra.
🧼 Limpieza y cuidados que alargan la vida La limpieza aquí no es solo estética. Es rendimiento, sabor y seguridad. Menos grasa acumulada significa menos llamaradas y más calor uniforme.
Limpia grasa y placas de sellado con regularidad. Es la forma más directa de prevenir incendios de grasa.
No uses hidrolavadora y evita agua fría sobre parrilla caliente. Los choques térmicos castigan materiales y acabados.
Si tienes superficies inox y vives en zona “dura” como costa o humedad alta, limpia cada 3–4 semanas con agua tibia y jabón.
🧴 Curado de rejillas de hierro fundido El curado crea una capa protectora. Ganas antiadherencia, mejoras la resistencia al óxido y haces que la limpieza sea mucho más fácil.
Lava, seca completamente y aplica una capa fina de aceite con alto punto de humo. Lo fino manda, lo excesivo se vuelve pegajoso.
Calienta entre 176 y 204 °C durante 30–60 minutos. El calor “fija” la película protectora.
Repite cada 3–4 usos. Es mantenimiento preventivo, como afilar un cuchillo antes de que corte mal.
🛡️ Mini recordatorio de seguridad para el día a día Este bloque es el “check mental” antes de encender. Son segundos que evitan problemas y te dejan cocinar con tranquilidad.
Uso solo en exterior y con ventilación natural.
Enciende siempre con la tapa abierta y, si no enciende rápido, apaga y espera antes de reintentar.
Mantén la zona alrededor despejada de objetos combustibles y trapos.
Para que tu Freestyle, PRO o Phantom rinda como el primer día y cocines con total tranquilidad, estos puntos reúnen lo esencial de uso y mantenimiento. La idea es simple: revisar conexiones, calentar bien, cocinar con tapa cuando busques efecto “horno”, y limpiar lo justo para evitar llamaradas y alargar la vida de parrillas y quemadores. Abre solo lo que necesites y sigue los pasos. 🧪 Prueba de fugas antes de cocinar Es tu “seguro anti-sustos”. En barbacoas de gas, una microfuga puede arruinar el día. Este chequeo rápido te confirma que todo está bien conectado.
No fumes y aleja cualquier fuente de ignición. Así evitas que una posible fuga encuentre una chispa.
Deja todos los mandos en OFF y abre el gas. Partimos de un estado controlado.
Aplica mezcla 50/50 de agua y jabón en uniones, regulador, manguera y conexiones. Las burbujas son el “detector” más simple y eficaz.
Si aparecen burbujas, hay fuga. Aprieta y repite la prueba; si persiste, cierra el gas, desconecta y revisa con un profesional.
🔥 Primer uso y precalentado El primer encendido “cura” residuos de fábrica y deja la barbacoa lista para cocinar limpio. El precalentado, en cambio, estabiliza temperatura y mejora el sellado.
Primer uso, haz una “quema inicial” con los quemadores principales al máximo durante 30 minutos. Es normal que huela al principio.
Para cocinar, precalienta con la tapa cerrada unos 10 minutos. Así las parrillas alcanzan temperatura y la comida no se pega.
🍗 Modo horno con tapa y cocción indirecta Este es el truco para asados jugosos y cocciones largas. Cocinas “con aire caliente” dentro, no con llama directa debajo, y todo queda más uniforme.
Enciende uno o más quemadores y deja una zona sin llama directa. Creas una zona “horno” y una zona “fuego”.
Coloca la comida en la zona sin llama, cierra la tapa y controla con termómetro. Menos abrir la tapa, más estabilidad.
Para piezas largas, usa indirecto como método base. Evitas quemar exterior y consigues interior perfecto.
🍲 Si tu modelo tiene hornillo lateral Piénsalo como un fogón de cocina al aire libre. Es ideal para salsas y guarniciones mientras la parrilla principal trabaja, sin ir y venir a casa.
Úsalo con ollas o sartenes, con diámetro máximo recomendado de 25 cm. Así el calor se concentra y la llama trabaja eficiente.
No cocines alimentos directamente sobre la llama del hornillo. Está pensado para recipiente, no para “asar encima”.
No cierres la tapa del lateral mientras esté caliente y evita freír con aceite. Menos humo, menos riesgo, más control.
🥩 Si tu modelo tiene SIZZLE ZONE® infrarroja La infrarroja es el “turbo” del sellado. Da un calor muy intenso y rápido, perfecto para costra y caramelización, pero hay que tratarla con cariño.
Evita cambios bruscos de temperatura. No eches agua y no dejes que lluvia o aspersores toquen la cerámica caliente.
Si se moja antes de usarla, deja secar. La humedad puede generar vapor y dañar la cerámica.
Úsala como finalizador. Primero cocción indirecta para el punto interior, luego golpe corto en SIZZLE para la costra.
🧼 Limpieza y cuidados que alargan la vida La limpieza aquí no es solo estética. Es rendimiento, sabor y seguridad. Menos grasa acumulada significa menos llamaradas y más calor uniforme.
Limpia grasa y placas de sellado con regularidad. Es la forma más directa de prevenir incendios de grasa.
No uses hidrolavadora y evita agua fría sobre parrilla caliente. Los choques térmicos castigan materiales y acabados.
Si tienes superficies inox y vives en zona “dura” como costa o humedad alta, limpia cada 3–4 semanas con agua tibia y jabón.
🧴 Curado de rejillas de hierro fundido El curado crea una capa protectora. Ganas antiadherencia, mejoras la resistencia al óxido y haces que la limpieza sea mucho más fácil.
Lava, seca completamente y aplica una capa fina de aceite con alto punto de humo. Lo fino manda, lo excesivo se vuelve pegajoso.
Calienta entre 176 y 204 °C durante 30–60 minutos. El calor “fija” la película protectora.
Repite cada 3–4 usos. Es mantenimiento preventivo, como afilar un cuchillo antes de que corte mal.
🛡️ Mini recordatorio de seguridad para el día a día Este bloque es el “check mental” antes de encender. Son segundos que evitan problemas y te dejan cocinar con tranquilidad.
Uso solo en exterior y con ventilación natural.
Enciende siempre con la tapa abierta y, si no enciende rápido, apaga y espera antes de reintentar.
Mantén la zona alrededor despejada de objetos combustibles y trapos.
Para que tu Freestyle, PRO o Phantom rinda como el primer día y cocines con total tranquilidad, estos puntos reúnen lo esencial de uso y mantenimiento. La idea es simple: revisar conexiones, calentar bien, cocinar con tapa cuando busques efecto “horno”, y limpiar lo justo para evitar llamaradas y alargar la vida de parrillas y quemadores. Abre solo lo que necesites y sigue los pasos. 🧪 Prueba de fugas antes de cocinar Es tu “seguro anti-sustos”. En barbacoas de gas, una microfuga puede arruinar el día. Este chequeo rápido te confirma que todo está bien conectado.
No fumes y aleja cualquier fuente de ignición. Así evitas que una posible fuga encuentre una chispa.
Deja todos los mandos en OFF y abre el gas. Partimos de un estado controlado.
Aplica mezcla 50/50 de agua y jabón en uniones, regulador, manguera y conexiones. Las burbujas son el “detector” más simple y eficaz.
Si aparecen burbujas, hay fuga. Aprieta y repite la prueba; si persiste, cierra el gas, desconecta y revisa con un profesional.
🔥 Primer uso y precalentado El primer encendido “cura” residuos de fábrica y deja la barbacoa lista para cocinar limpio. El precalentado, en cambio, estabiliza temperatura y mejora el sellado.
Primer uso, haz una “quema inicial” con los quemadores principales al máximo durante 30 minutos. Es normal que huela al principio.
Para cocinar, precalienta con la tapa cerrada unos 10 minutos. Así las parrillas alcanzan temperatura y la comida no se pega.
🍗 Modo horno con tapa y cocción indirecta Este es el truco para asados jugosos y cocciones largas. Cocinas “con aire caliente” dentro, no con llama directa debajo, y todo queda más uniforme.
Enciende uno o más quemadores y deja una zona sin llama directa. Creas una zona “horno” y una zona “fuego”.
Coloca la comida en la zona sin llama, cierra la tapa y controla con termómetro. Menos abrir la tapa, más estabilidad.
Para piezas largas, usa indirecto como método base. Evitas quemar exterior y consigues interior perfecto.
🍲 Si tu modelo tiene hornillo lateral Piénsalo como un fogón de cocina al aire libre. Es ideal para salsas y guarniciones mientras la parrilla principal trabaja, sin ir y venir a casa.
Úsalo con ollas o sartenes, con diámetro máximo recomendado de 25 cm. Así el calor se concentra y la llama trabaja eficiente.
No cocines alimentos directamente sobre la llama del hornillo. Está pensado para recipiente, no para “asar encima”.
No cierres la tapa del lateral mientras esté caliente y evita freír con aceite. Menos humo, menos riesgo, más control.
🥩 Si tu modelo tiene SIZZLE ZONE® infrarroja La infrarroja es el “turbo” del sellado. Da un calor muy intenso y rápido, perfecto para costra y caramelización, pero hay que tratarla con cariño.
Evita cambios bruscos de temperatura. No eches agua y no dejes que lluvia o aspersores toquen la cerámica caliente.
Si se moja antes de usarla, deja secar. La humedad puede generar vapor y dañar la cerámica.
Úsala como finalizador. Primero cocción indirecta para el punto interior, luego golpe corto en SIZZLE para la costra.
🧼 Limpieza y cuidados que alargan la vida La limpieza aquí no es solo estética. Es rendimiento, sabor y seguridad. Menos grasa acumulada significa menos llamaradas y más calor uniforme.
Limpia grasa y placas de sellado con regularidad. Es la forma más directa de prevenir incendios de grasa.
No uses hidrolavadora y evita agua fría sobre parrilla caliente. Los choques térmicos castigan materiales y acabados.
Si tienes superficies inox y vives en zona “dura” como costa o humedad alta, limpia cada 3–4 semanas con agua tibia y jabón.
🧴 Curado de rejillas de hierro fundido El curado crea una capa protectora. Ganas antiadherencia, mejoras la resistencia al óxido y haces que la limpieza sea mucho más fácil.
Lava, seca completamente y aplica una capa fina de aceite con alto punto de humo. Lo fino manda, lo excesivo se vuelve pegajoso.
Calienta entre 176 y 204 °C durante 30–60 minutos. El calor “fija” la película protectora.
Repite cada 3–4 usos. Es mantenimiento preventivo, como afilar un cuchillo antes de que corte mal.
🛡️ Mini recordatorio de seguridad para el día a día Este bloque es el “check mental” antes de encender. Son segundos que evitan problemas y te dejan cocinar con tranquilidad.
Uso solo en exterior y con ventilación natural.
Enciende siempre con la tapa abierta y, si no enciende rápido, apaga y espera antes de reintentar.
Mantén la zona alrededor despejada de objetos combustibles y trapos.
Para que tu Freestyle, PRO o Phantom rinda como el primer día y cocines con total tranquilidad, estos puntos reúnen lo esencial de uso y mantenimiento. La idea es simple: revisar conexiones, calentar bien, cocinar con tapa cuando busques efecto “horno”, y limpiar lo justo para evitar llamaradas y alargar la vida de parrillas y quemadores. Abre solo lo que necesites y sigue los pasos. 🧪 Prueba de fugas antes de cocinar Es tu “seguro anti-sustos”. En barbacoas de gas, una microfuga puede arruinar el día. Este chequeo rápido te confirma que todo está bien conectado.
No fumes y aleja cualquier fuente de ignición. Así evitas que una posible fuga encuentre una chispa.
Deja todos los mandos en OFF y abre el gas. Partimos de un estado controlado.
Aplica mezcla 50/50 de agua y jabón en uniones, regulador, manguera y conexiones. Las burbujas son el “detector” más simple y eficaz.
Si aparecen burbujas, hay fuga. Aprieta y repite la prueba; si persiste, cierra el gas, desconecta y revisa con un profesional.
🔥 Primer uso y precalentado El primer encendido “cura” residuos de fábrica y deja la barbacoa lista para cocinar limpio. El precalentado, en cambio, estabiliza temperatura y mejora el sellado.
Primer uso, haz una “quema inicial” con los quemadores principales al máximo durante 30 minutos. Es normal que huela al principio.
Para cocinar, precalienta con la tapa cerrada unos 10 minutos. Así las parrillas alcanzan temperatura y la comida no se pega.
🍗 Modo horno con tapa y cocción indirecta Este es el truco para asados jugosos y cocciones largas. Cocinas “con aire caliente” dentro, no con llama directa debajo, y todo queda más uniforme.
Enciende uno o más quemadores y deja una zona sin llama directa. Creas una zona “horno” y una zona “fuego”.
Coloca la comida en la zona sin llama, cierra la tapa y controla con termómetro. Menos abrir la tapa, más estabilidad.
Para piezas largas, usa indirecto como método base. Evitas quemar exterior y consigues interior perfecto.
🍲 Si tu modelo tiene hornillo lateral Piénsalo como un fogón de cocina al aire libre. Es ideal para salsas y guarniciones mientras la parrilla principal trabaja, sin ir y venir a casa.
Úsalo con ollas o sartenes, con diámetro máximo recomendado de 25 cm. Así el calor se concentra y la llama trabaja eficiente.
No cocines alimentos directamente sobre la llama del hornillo. Está pensado para recipiente, no para “asar encima”.
No cierres la tapa del lateral mientras esté caliente y evita freír con aceite. Menos humo, menos riesgo, más control.
🥩 Si tu modelo tiene SIZZLE ZONE® infrarroja La infrarroja es el “turbo” del sellado. Da un calor muy intenso y rápido, perfecto para costra y caramelización, pero hay que tratarla con cariño.
Evita cambios bruscos de temperatura. No eches agua y no dejes que lluvia o aspersores toquen la cerámica caliente.
Si se moja antes de usarla, deja secar. La humedad puede generar vapor y dañar la cerámica.
Úsala como finalizador. Primero cocción indirecta para el punto interior, luego golpe corto en SIZZLE para la costra.
🧼 Limpieza y cuidados que alargan la vida La limpieza aquí no es solo estética. Es rendimiento, sabor y seguridad. Menos grasa acumulada significa menos llamaradas y más calor uniforme.
Limpia grasa y placas de sellado con regularidad. Es la forma más directa de prevenir incendios de grasa.
No uses hidrolavadora y evita agua fría sobre parrilla caliente. Los choques térmicos castigan materiales y acabados.
Si tienes superficies inox y vives en zona “dura” como costa o humedad alta, limpia cada 3–4 semanas con agua tibia y jabón.
🧴 Curado de rejillas de hierro fundido El curado crea una capa protectora. Ganas antiadherencia, mejoras la resistencia al óxido y haces que la limpieza sea mucho más fácil.
Lava, seca completamente y aplica una capa fina de aceite con alto punto de humo. Lo fino manda, lo excesivo se vuelve pegajoso.
Calienta entre 176 y 204 °C durante 30–60 minutos. El calor “fija” la película protectora.
Repite cada 3–4 usos. Es mantenimiento preventivo, como afilar un cuchillo antes de que corte mal.
🛡️ Mini recordatorio de seguridad para el día a día Este bloque es el “check mental” antes de encender. Son segundos que evitan problemas y te dejan cocinar con tranquilidad.
Uso solo en exterior y con ventilación natural.
Enciende siempre con la tapa abierta y, si no enciende rápido, apaga y espera antes de reintentar.
Mantén la zona alrededor despejada de objetos combustibles y trapos.