El Apollo es el huevo Kinder de los fuegos. Dentro trae un ahumador de agua serio, una barbacoa lista para el rock’n’roll y un brasero para noches largas. Dos cuerpos apilables, puertas delanteras XL y precisión para cocinar lento y húmedo o directo y crujiente.
Perfecto para quien ama el ahumado low & slow pero no renuncia a la parrilla ni al placer hipnótico del fuego vivo. Imagina un equipo que cambia de personalidad con solo reconfigurar sus módulos.
Cuando funciona como ahumador de agua mantiene una atmósfera suave y húmeda que mima las fibras de la carne, controla los picos de calor y crea ese perfume de madera limpia que todos reconocen. Si lo transformas en barbacoa libera su lado más eléctrico, con calor directo, sellados rápidos y esa reacción de Maillard que cruje sin resecar, gracias a que puedes mantener la tapa como un domo que estabiliza el flujo de aire.
Y cuando termina el servicio aún tiene una tercera vida como brasero de leña, perfecto para redondear la velada frente a las brasas, con un crepitar contenido y seguro si respetas las distancias y normas locales. Sus dos cuerpos apilables hacen de puente entre precisión y practicidad.
Puedes cocinar a dos alturas para escalonar tiempos o separar cortes delicados de los más rudos, y las puertas delanteras XL te dejan recargar carbón o agua sin desmontar el mundo.
El depósito de agua funciona como un escudo térmico que filtra la radiación directa y aporta humedad para que el humo se adhiera con elegancia, mientras los puertos para sondas por cable te permiten monitorizar sin perder calor.
Todo el conjunto está pensado para que ajustes las ventilas y el equipo responda con docilidad, tanto en cocciones muy largas y templadas como en parrilladas dinámicas. El resultado es una estación de fuego versátil y fiable, que no te obliga a elegir entre ahumar, asar o disfrutar del fuego vivo. Te lo da todo en uno.
🔩 Materiales y construcción
La cuba y las secciones están esmaltadas para resistir altas temperaturas y facilitar la limpieza, con acabado porcelanizado que no conviene choquear con agua fría al apagar porque podrías dañarlo. Las manijas son robustas para apilar y desapilar con seguridad, y los cierres bloquean cada módulo con firmeza para transporte y cocción estable.
El esmalte porcelanizado actúa como armadura frente a la intemperie y los ciclos de calor, ofreciendo una superficie lisa que repele la grasa quemada y la humedad ambiental, de modo que el mantenimiento cotidiano sea un gesto sencillo con herramientas suaves.
La arquitectura modular permite montar solo la base y la tapa para trabajar a la manera de un “kettle” o añadir uno o más cuerpos intermedios para elevar la cámara de cocción cuando buscas ahumados más largos y uniformes. Cada manija está dimensionada para un agarre seguro incluso con guantes, y los cierres perimetrales estabilizan el conjunto para que no haya fugas de aire que arruinen el control térmico. La sensación es la de un equipo cerrado y sólido. Cuando cierras sellas.
Cuando abres lo haces con precisión y sin holguras, lo que permite alternar funciones sin sacrificar seguridad ni consistencia.
🧰 Funcionalidades 3 en 1
Es un ahumador con bandeja de agua que estabiliza la temperatura y aporta humedad, una barbacoa a carbón cuando quitas secciones y trabajas tipo “kettle” y un brasero para disfrutar brasas a cielo abierto cumpliendo distancias y normas locales.
La bandeja de agua actúa como escudo térmico entre brasas y comida, y se recomienda llenarla con agua caliente y revisarla cada pocas horas. El modo ahumador de agua es el corazón del sistema. El depósito crea una masa térmica que suaviza las oscilaciones y mantiene la cámara en un rango dulce para cortes que exigen paciencia.
La humedad ayuda a que el humo se deposite en capas finas y aporte sabor sin saturar. Para el modo barbacoa basta con reducir módulos y acercar las parrillas al foco de calor.
Obtienes reacciones más rápidas, marcas definidas y la posibilidad de jugar con zonas más o menos directas según la posición del carbón. En el modo brasero el contenedor de combustible sirve como cuna para leña seca y estable, y genera un foco decorativo y funcional en exteriores.
Cambiar de un modo a otro es cuestión de diseño. El mismo cuerpo que distribuye el humo a baja velocidad se convierte en chimenea de tiro controlado para asados vivos y después en refugio para las llamas cuando la cocina da paso a la sobremesa.
🔥 Rendimiento y control térmico

El control fino se consigue con las ventilas. La superior regula la temperatura interna y suele dejarse abierta para dejar escapar humo y afinar. Las inferiores gobiernan la combustión, abres para más calor y cierras para menos.
Cerrar todas las ventilas apaga el carbón y el precalentado con tapa cerrada durante unos minutos ayuda a estabilizar el sistema antes de cocinar. La gestión del aire es el idioma del Apollo y tú llevas el timón.
Los reguladores inferiores alimentan el carbón con oxígeno y dictan la intensidad del fuego, mientras la ventila superior funciona como escape que afina el flujo y favorece un humo limpio.
La inercia térmica del depósito de agua protege de picos bruscos cuando recargas combustible y el diseño de la cámara hace que pequeñas variaciones en las aperturas se traduzcan en cambios predecibles, algo vital en ahumados largos. Si lo quieres manso y constante usa aberturas discretas.
Si lo quieres vibrante y directo abre con decisión. El precalentado con tapa puesta ayuda a que paredes, parrillas y agua alcancen equilibrio y evita el sube baja de la primera hora. Al terminar el cierre total de ventilas sofoca el fuego sin choques térmicos y cuida el esmalte.
🎛️ Diseño y ergonomía
Las puertas grandes con tiradores aislados facilitan recargar carbón o agua sin desmontar todo y los puertos para sondas sellados permiten pasar cables sin pérdidas de calor y mantienen lecturas precisas.
El cesto de carbón concentra el combustible y recibe también las virutas o los trozos de madera. La doble puerta frontal convierte las operaciones de servicio en un gesto limpio. No hay que levantar cuerpos calientes ni desarmar la torre para añadir combustible o ajustar el nivel del agua.
Abres, actúas y sigues. Los puertos de sonda evitan pellizcar cables en el borde de la tapa y reducen fugas de aire, lo que se traduce en estabilidad térmica. El cesto centraliza el foco de calor y organiza el lecho de combustible para que el aire circule de forma homogénea, además de ofrecer un lugar lógico donde depositar madera dura cuando buscas capas aromáticas controladas.
Las manijas aisladas aportan confianza para girar la tapa o reconfigurar módulos incluso con el equipo trabajando, porque la ergonomía marca la diferencia entre una sesión fluida y una batalla con pinzas y guantes.
🧩 Compatibilidades y accesorios
Incluye dos parrillas de cocción para trabajar en dos niveles y cinco ganchos en S para colgar chorizos o costillares. Integra termómetro en tapa y admite aro de asador o rotisserie opcional para piezas grandes y auto-regado continuo.
Con dos parrillas puedes separar cocciones por tamaño o por punto, dejando en el nivel superior las piezas que prefieren un baño de humo más templado y en el inferior las que toleran más radiación. Los ganchos en S abren la puerta a técnicas verticales que aprovechan el flujo ascendente del humo y la gravedad para drenar grasa sin contacto con la rejilla.
El termómetro integrado mantiene el contexto sin abrir y, con los puertos de sonda, mide núcleo y ambiente con precisión. Si incorporas el aro de rotisserie cuando lo uses como barbacoa, el equipo se convierte en un horno rotativo que distribuye jugos por toda la pieza, aumenta la uniformidad de la cocción y mantiene la tapa como cúpula estable.
🍖 Estilos de cocina que domina
Como ahumador brilla en cocciones lentas y húmedas. Como barbacoa, las brasas irradian infrarrojos y los jugos vaporizados potencian el sabor clásico. Como horno exterior puedes hornear panes rústicos o pizzas con piedra y mantener la tapa puesta para ganar estabilidad.
En uso tipo kettle las carnes grasas pueden provocar llamaradas y conviene mover la pieza y ajustar ventilas. En low & slow se siente como en casa con paletas, costillas o pecho, y también con pescados enteros o quesos firmes que agradecen el ambiente húmedo del depósito.
Como parrilla clásica domina cortes que piden sello rápido y reposo corto, desde lomos y hamburguesas hasta vegetales carnosos que caramelizan sin deshidratarse. En modo horno exterior puedes jugar con panes de corteza, verduras gratinadas o pizzas sobre piedra y aprovechar la tapa como cúpula que estabiliza el tiro y concentra sabores. El mismo control de ventilas que te salva de picos en un ahumado te ayuda a gestionar llamaradas. Desplazas el alimento a una zona más templada y ajustas el aire para mantener la superficie dorada sin amargar.
🛡️ Seguridad y facilidad de uso
Para la primera vez es recomendable un burn off de unos minutos con ventiladores abiertos.
Mantén distancia a materiales combustibles, evita operar bajo estructuras, no añadas líquido encendedor con brasas vivas y no apagues con agua para proteger el esmalte. Deshazte de cenizas en contenedor metálico, saturadas con agua y bien frías. La seguridad empieza por la ubicación.
Busca un suelo firme, estable y no combustible, con espacio libre alrededor y sin elementos por encima que acumulen calor o humo. El encendido limpio con chimenea evita sabores químicos y reduce riesgos, y el burn off inicial elimina restos de fabricación y prepara superficies.
Durante el servicio el control por ventilas es tu freno y tu acelerador. Si necesitas bajar la temperatura, cierra parte del aire inferior y permite que la superior evacúe calor y humo con limpieza. La gestión de cenizas evita accidentes horas después de acabar la fiesta y conviene evitar choques térmicos sobre el esmalte. La máxima es simple. Respeto por el fuego, método en las maniobras y equipo en buen estado.
🌲 Aplicaciones fuera de la barbacoa

Puede usarse como brasero de leña en el exterior. Respeta siempre la ventilación y la distancia mínima a edificaciones y la normativa local sobre fuegos al aire libre. Evita ropa suelta y recoge el pelo cuando lo utilices.
En modo brasero el Apollo se transforma en un punto cálido y social para noches de exterior. La cuna de combustible concentra las brasas, el cuerpo metálico protege del viento racheado y el tiro controlado reduce chispas errantes frente a un fuego abierto improvisado.
Es clave seleccionar leña seca y no tratada, ubicar el equipo en zona despejada y mantener herramientas a mano para mover troncos con seguridad. El objetivo es prolongar la convivencia con un calor agradable y visualmente limpio, con los mismos criterios de responsabilidad que aplicas cuando cocinas. Control de aire, respeto de distancias y sentido común.
📊 Tabla comparativa
| Modelo | Capacidad de combustible | Briquetas máx. | Reposición típica | Formato ideal | Extras clave |
|---|---|---|---|---|---|
| Apollo® 18 (AS18K) | 1,0 kg carbón | 40 uds | +8 por lado/h | Parejas/familias pequeñas, balcones/terrazas | 2 rejillas, 5 ganchos “S”, puertos sonda, termómetro |
| Apollo® 22 (AS22K) | 1,2 kg carbón | 50 uds | +8 por lado/h | Reuniones medianas y grandes, piezas enteras | 2 rejillas, 5 ganchos “S”, puertos sonda, termómetro |



























